Tarifa tráfico controlaba que el Galicia cruzara con absoluta prioridad. Las luces de Ceuta brillaban con intensidad al otro lado del estrecho sin que, desde allí, se pudiese observar nada extraño como se podría penar tras lo sucedido. La mar estaba como un plato, cosa poco frecuente en el estrecho, y la luna comenzaba a reflejarse sobre el.
Apenas a una milla del Galicia, en el CIC de la Canarias, el operador del sistema ASW SQQ-89 detectaba con claridad un contacto sumergido no clasificado a unas 15 millas. Es muy normal esos contactos en el estrecho, ya que, aunque de obligado paso en superficie, estos lo suelen hacer en inmersión y, de ese modo, realizar prácticas y obligar a hacerlas a los que los deben controlar. Así que, en principio lo clasifico con posible hostil, al mismo tiempo que enviaba los datos al SH60B y a la Navarra y Álvaro de Bazán.
A cincuenta metros de profundidad, el jefe de operaciones transmitía los datos a la sala de torpedos del submarino Kilo de la armada argelina. Demora uno, seis, uno a uno, seis nudos. Dos minutos después se abrieron las compuertas de torpedos, sonido que fue escuchado al instante por el operador del las fragatas.
Ahora si, los nervios del operador del sistema en la Canarias saltaron por los aires y comunicó, de forma inmediata, la acción agresiva del submarino. Dos segundos después, se le disparó la adrenalina cuando, de forma clara, identifico los dos torpedos en el agua. Les estaban atacando de verdad y no lo podían creer.
Las alarmas de zafarrancho de combate saltaron en todos los buques. Las tripulaciones comenzaron con las maniobras que tantas veces habían practicado. Los barcos comenzaron a describir el viraje más cerrado que jamás habían pensado realizar en sus vidas en un intento de dar el menos perfil posible a los torpedos.
Un minuto después volvió a machacar la voz del operador de sistemas, con el anuncio del disparo de otros dos torpedos, por lo que ya eran cuatro torpedos que se acercaba a toda velocidad.
- Torpedos rumbo dos, nueve, cero, a cuatro, cinco nudos
- Torpedos rumbo dos, nueve, cuatro, cuatro, cinco nudos, transmitió el operador de sistemas ASW.
- Galicia, Galicia, comunicó por radio el comandante de la Canarias saltando todos los protocolos de comunicación, dos torpedos rumbo hacia ustedes. Vira de inmediato a uno, uno, tres
- Recibido intercomunico desde el puente del Galicia.
En esos momentos los helos de la Canarias y de la Álvaro de Bazán despegaban en tiempo record cargados con las sonoboyas y torpedos MK-46. El submarino estaba localizado y había que contraatacar antes de perderlo. Nunca había realizado la operación de despegue en tan pocos minutos.
Toda la operación se veía desde el puente del Galicia donde los coordinadores de Cruz Roja no daban crédito a lo que estaba sucediendo. Aquél barco estaba bajo bandera y protección de Cruz Roja internacional y estaba siendo atacados de forma directa. Con cascos puestos y unos chalecos que le pusieron de la forma más rápida posible, sentían como cada segundo se convertía en interminable.
La voz firme del Comandante avisaba a la tripulación sobre el inminente impacto de los torpedos, que ya se veían a lo lejos recorrer la poca distancia que les separaba. Nunca pensó, por muy preparado que creyera estar para esa situación, que vería esas estelas tan claras sobre el brillo del reflejo de la luna directas a su barco, pero allí estaban reales y ciertas.
Tan fijada tenía la mirada en aquellas estelas que no vio como se cruzaba justo por su proa la Fragata Navarra en un intento desesperado por salvar al Galicia. En el preciso momento que se dio cuenta de la maniobra de la Navarra, la vio saltar por los aires y como quedaba la quilla a la vista por encima de agua por tres segundos que pasaron a cámara lenta. La explosión del primer torpedo hizo estallar al segundo justo cuando la quilla de la Navarra entraba de nuevo en el agua, y terminaba por partir a la fragata en dos justo ante sus ojos.
La turbulencia producida por la explosión en el agua, hizo de antimedidas y desvió a los otros dos torpedos que comenzaron a buscar objetivo. La victima fue el porta contenedores ELLY MAERK, de las prestigiosas líneas noruegas MAERK, que se llevó el impacto de los otros dos torpedos.
Al instante, la torre de tarifa tráfico cerró el estrecho con la orden de virar todos los tráficos a las zonas preasignadas a ambas partes del estrecho. Al mismo tiempo se alertaba a todas la unidades de Salvamento Marítimo de la Zona, en medio de un estado de nervios indescriptible por lo que acababan de presenciar.
El SB60B 01-1010 soltaba las sonoboyas que, al instante de caer al agua, comenzaron a transmitir de forma clara la localización exacta del submarino, ratificada por los operadores de AWS de los barcos de superficie.
- Contacto a tres, cinco millas, a tres, cero, cero pies de profundidad, demora uno, cuatro, cero, a dos, uno nudos.
- Roger contestó el operador de armas del SH60B de la Navarra, enfurecido por lo sucedido con sus compañeros, fijado objetivo, pido autorización para abrir furgo.
En ese momento se recibía por radio una comunicación en un castellano muy básico y con fuerte acento árabe.
- Fragata Álvaro de Bazán, Álvaro de Bazán del Submarino de la armada argelina.
- Adelante, respondió el comandante de la Álvaro de Bazán sin salir de su asombro ante la actitud del submarino atacante
- Declaramos nuestra intención de rendir la nave, repito declaramos la intención de rendir la nave.
- Repita por favor, insistió el Comandante Felix Garrido, Comandante de la Álvaro de Bazán, sin dar crédito a lo que escuchaba.
- Declaramos la intención de rendir el submarino. Nuestra posición es 35,37 N 04,40 O, comenzamos a subir a superficie.
- Cobardes, Comentó el comandante en voz baja
- Les tenemos localizado y tienen cuatro torpedos apuntando a su submarino, al primer ruido extraño disparamos. Operador suspenda el ataque, comunique con los helos, y repito, suspendan el ataque.
- A la orden, respondieron de forma afirmativa los helos.
El Capitán Muñoz, piloto del 01-1005 que iba armado con dos misiles AGM-119 Penguin, hizo caso omiso de la orden, y, en un acto imperdonable de indisciplina, llevado por la rabia, y tras cruzar la mirada cómplice entre los tripulantes del helo, en cuanto vio aparecer en superficie la inconfundible forma negra de un submarino, apretó el botón de disparo y los dos Penguin salieron en busca de su presa de más de 1.500 toneladas. A los pocos segundos el submarino Kilo saltaba por los aires con sus másde 50 tripulantes.
El silencio se hizo en los CIC y puentes de las unidades presentes. Habían sido testigos de un acto de indisciplina máxima a no cumplir una orden directa, pero seguro que se había producido un fallo en las comunicaciones y la orden no había llegado a ansar 05 a tiempo.
Apenas a una milla del Galicia, en el CIC de la Canarias, el operador del sistema ASW SQQ-89 detectaba con claridad un contacto sumergido no clasificado a unas 15 millas. Es muy normal esos contactos en el estrecho, ya que, aunque de obligado paso en superficie, estos lo suelen hacer en inmersión y, de ese modo, realizar prácticas y obligar a hacerlas a los que los deben controlar. Así que, en principio lo clasifico con posible hostil, al mismo tiempo que enviaba los datos al SH60B y a la Navarra y Álvaro de Bazán.
A cincuenta metros de profundidad, el jefe de operaciones transmitía los datos a la sala de torpedos del submarino Kilo de la armada argelina. Demora uno, seis, uno a uno, seis nudos. Dos minutos después se abrieron las compuertas de torpedos, sonido que fue escuchado al instante por el operador del las fragatas.
Ahora si, los nervios del operador del sistema en la Canarias saltaron por los aires y comunicó, de forma inmediata, la acción agresiva del submarino. Dos segundos después, se le disparó la adrenalina cuando, de forma clara, identifico los dos torpedos en el agua. Les estaban atacando de verdad y no lo podían creer.
Las alarmas de zafarrancho de combate saltaron en todos los buques. Las tripulaciones comenzaron con las maniobras que tantas veces habían practicado. Los barcos comenzaron a describir el viraje más cerrado que jamás habían pensado realizar en sus vidas en un intento de dar el menos perfil posible a los torpedos.
Un minuto después volvió a machacar la voz del operador de sistemas, con el anuncio del disparo de otros dos torpedos, por lo que ya eran cuatro torpedos que se acercaba a toda velocidad.
- Torpedos rumbo dos, nueve, cero, a cuatro, cinco nudos
- Torpedos rumbo dos, nueve, cuatro, cuatro, cinco nudos, transmitió el operador de sistemas ASW.
- Galicia, Galicia, comunicó por radio el comandante de la Canarias saltando todos los protocolos de comunicación, dos torpedos rumbo hacia ustedes. Vira de inmediato a uno, uno, tres
- Recibido intercomunico desde el puente del Galicia.
En esos momentos los helos de la Canarias y de la Álvaro de Bazán despegaban en tiempo record cargados con las sonoboyas y torpedos MK-46. El submarino estaba localizado y había que contraatacar antes de perderlo. Nunca había realizado la operación de despegue en tan pocos minutos.
Toda la operación se veía desde el puente del Galicia donde los coordinadores de Cruz Roja no daban crédito a lo que estaba sucediendo. Aquél barco estaba bajo bandera y protección de Cruz Roja internacional y estaba siendo atacados de forma directa. Con cascos puestos y unos chalecos que le pusieron de la forma más rápida posible, sentían como cada segundo se convertía en interminable.
La voz firme del Comandante avisaba a la tripulación sobre el inminente impacto de los torpedos, que ya se veían a lo lejos recorrer la poca distancia que les separaba. Nunca pensó, por muy preparado que creyera estar para esa situación, que vería esas estelas tan claras sobre el brillo del reflejo de la luna directas a su barco, pero allí estaban reales y ciertas.
Tan fijada tenía la mirada en aquellas estelas que no vio como se cruzaba justo por su proa la Fragata Navarra en un intento desesperado por salvar al Galicia. En el preciso momento que se dio cuenta de la maniobra de la Navarra, la vio saltar por los aires y como quedaba la quilla a la vista por encima de agua por tres segundos que pasaron a cámara lenta. La explosión del primer torpedo hizo estallar al segundo justo cuando la quilla de la Navarra entraba de nuevo en el agua, y terminaba por partir a la fragata en dos justo ante sus ojos.
La turbulencia producida por la explosión en el agua, hizo de antimedidas y desvió a los otros dos torpedos que comenzaron a buscar objetivo. La victima fue el porta contenedores ELLY MAERK, de las prestigiosas líneas noruegas MAERK, que se llevó el impacto de los otros dos torpedos.
Al instante, la torre de tarifa tráfico cerró el estrecho con la orden de virar todos los tráficos a las zonas preasignadas a ambas partes del estrecho. Al mismo tiempo se alertaba a todas la unidades de Salvamento Marítimo de la Zona, en medio de un estado de nervios indescriptible por lo que acababan de presenciar.
El SB60B 01-1010 soltaba las sonoboyas que, al instante de caer al agua, comenzaron a transmitir de forma clara la localización exacta del submarino, ratificada por los operadores de AWS de los barcos de superficie.
- Contacto a tres, cinco millas, a tres, cero, cero pies de profundidad, demora uno, cuatro, cero, a dos, uno nudos.
- Roger contestó el operador de armas del SH60B de la Navarra, enfurecido por lo sucedido con sus compañeros, fijado objetivo, pido autorización para abrir furgo.
En ese momento se recibía por radio una comunicación en un castellano muy básico y con fuerte acento árabe.
- Fragata Álvaro de Bazán, Álvaro de Bazán del Submarino de la armada argelina.
- Adelante, respondió el comandante de la Álvaro de Bazán sin salir de su asombro ante la actitud del submarino atacante
- Declaramos nuestra intención de rendir la nave, repito declaramos la intención de rendir la nave.
- Repita por favor, insistió el Comandante Felix Garrido, Comandante de la Álvaro de Bazán, sin dar crédito a lo que escuchaba.
- Declaramos la intención de rendir el submarino. Nuestra posición es 35,37 N 04,40 O, comenzamos a subir a superficie.
- Cobardes, Comentó el comandante en voz baja
- Les tenemos localizado y tienen cuatro torpedos apuntando a su submarino, al primer ruido extraño disparamos. Operador suspenda el ataque, comunique con los helos, y repito, suspendan el ataque.
- A la orden, respondieron de forma afirmativa los helos.
El Capitán Muñoz, piloto del 01-1005 que iba armado con dos misiles AGM-119 Penguin, hizo caso omiso de la orden, y, en un acto imperdonable de indisciplina, llevado por la rabia, y tras cruzar la mirada cómplice entre los tripulantes del helo, en cuanto vio aparecer en superficie la inconfundible forma negra de un submarino, apretó el botón de disparo y los dos Penguin salieron en busca de su presa de más de 1.500 toneladas. A los pocos segundos el submarino Kilo saltaba por los aires con sus másde 50 tripulantes.
El silencio se hizo en los CIC y puentes de las unidades presentes. Habían sido testigos de un acto de indisciplina máxima a no cumplir una orden directa, pero seguro que se había producido un fallo en las comunicaciones y la orden no había llegado a ansar 05 a tiempo.

Muy bueno. Tan solo un apunte: me parecen muchos 130 tripulantes para un clase kilo :) Salud, Manuel.
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