La fragata Don Juan de Borbón se encontraba preparada a unas 100 millas frente a las costas de Rabat. Nadie de la tripulación excepto su comandante conocía cuál era el objetivo de los misiles embarcados horas antes en Rota. Sería los primeros en lanzar su carga al ser los que tenían el objetivo más lejano, así pues, cuando el comandante miró su reloj y vio las manecillas del mismo sobre las cuatro menos cuarto, dejo el puente y se traslado al Centro de Información y Combate del barco. Abrió el sobre que llevaba bien guardado en el bolsillo de su camisa y se lo dio al oficial responsable. Este comenzó a introducir las coordenadas en el sistema y en solo 5 minutos estaba todo preparado.
El silencio y la concentración eran absolutas a pesar de que la adrenalina salía por los poros de todos los allí presentes que tenían la vista clavada en el reloj, interminable segundo a segundo, avanzaba hasta las cuatro. Cuando la aguja tapo se encajo entre el número 1 y el 2 de las 12 el comandante con voz seca y firme solo tuvo de decir una palabra para que toda la maquinaria de la fragata se pusiera en marcha: abran fuego. Segundos después los 4 Tomahawk rozaban las crestas de las olas en busca de su destino en la base de Tinduf al sur de Argelia frontera con Marruecos. Con sincronización perfecta en la Álvaro de Bazán se repetía la operación. 4 misiles dejaban los silos para dirigirse a la base de Laghouat y dos más con destino a Aïn Oussera.
Por la base de Morón despegaban los primeros 12 C.16 que trepaban hacia la altura indicada por el Sentry que ya volaba sobre las costas de Granada. Tras ellos los 8 C-16 armados con los Táurus, repetían la operación de despegue y se unían a sus compañeros para formar el Grupo Azul. Los F-18M de Torrejón hacían 20 minutos que habían despegado y se dirigían a la zona de espera asignada componiendo el Grupo Rojo, y desde Los Llanos los C-16 de 14 del Ala 14 se encontraban el aire bajo la designación Verde.
Había que esperar a que los misiles lanzados desde la Álvaro de Bazán y la Don Juan de Borbón se acercaran un poco a sus destinos para sincronizar el ataque. Los primeros en entrar serían los F-18M del Grupo Rojo para verificar y cegar los radares que se encontraran en modo activo con sus misiles HARM.
sábado, 25 de julio de 2009
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